Hay un hábito que muchos de nosotros tenemos, otros lo tienen, pero no se han dado cuenta, a otros les parece extraño, y a otros les avergüenza, es el “hablar solos”.
Hay muchas personas que van caminando por las calles hablando solos, como dicen algunos, pensando en voz alta, ¿qué pasa con eso? ¿No podemos pensar en voy baja? No lo sé.
Generalmente hablamos solos cuando tratamos de hallar una respuesta a algo, cuando buscamos solucionar algún problema o despejar alguna duda.
Algunas veces discutes contigo mismo por conflictos internos, entonces te hablas en voz alta para convencerte a ti mismo de lo que piensas y no retractarte. En esos momentos esto funciona como una catarsis.
Yo, soy de las personas que siempre hablan solas, yo voy por allí pensando y hablándome a mi misma, cuando menos lo pienso me doy cuenta que ya estoy hablando sola otra vez.
Es como una conversación sola, me hablo y me contesto yo misma, dándome mis diferentes puntos de vista. ¿No les ha pasado?
En ocasiones, he caminado por las calles hablando sola, cuando de repente me daba cuenta de que había alguien mirándome con extrañeza, entonces solo fingía que estaba cantando.
¿Por qué la gente se extraña de eso? ¿Acaso ellos no han hablado solo alguna vez en su vida?
Sea lo que sea, hablar contigo porque estas contento, molesto, o triste, no es malo, y si encontramos en ello una manera de desahogarnos, pues en buena hora.
Por mi parte, hace mucho decidí ya no avergonzarme por ello, y cuando alguien me sorprende hablando sola y me mira con cara de extrañeza, solo sonrío y digo: - estoy hablando sola. –

No hay comentarios:
Publicar un comentario